Monthly Archives: October 2012

Las Palabras Más Chilenas: Cachai poh, hue’on!


Cachai. Poh. Huevón. Con tres palabras, a los chilenos entenderás mucho más, porque estas palabras se están untadas sobre el lenguaje como mayonesa en el ubicuo completo (Un completo es un perro caliente con un cubierto denso de aguacate, o palta como se dice en Perú y Chile, mayonesa, tomate y chucrut). La mayoría de conversadores hace un buen uso de ellas, y todas sus encarnaciones.

Entiendes es equivalente a comprendes, y en Chile también a cachai. Cachai es una de las palabras mas dichas en el país diariamente. No entendí el porque de usarla, hasta que llegara a mi mamá a Chile. Me dijo que durante los 70’s cuando era niña, la gente decía “You catch?” lo que significa “You know?” en la vernácula de hoy en día. Y es verdad, el verbo en su forma infinitiva es cachar directamente del inglés “catch”. Es como, “¿Captas lo que te estoy diciendo?”  Como mínimo, se escucha “Cachai?” en cada conversación, hasta todas las oraciones, dependiendo de la persona.

¿Porque termina así, en vez de cachas? La conjugación en presente simple segunda persona informal, o la forma “tú” es totalmente diferente acá. No existe la “S” al final, ni el cambio de raíz, y el énfasis se pone al fin. Por ejemplo, en vez de tienes, se dice tení. No hay quieres, es querí. ¿Cómo andas? Evolucionó al ¿Cómo andaí? ¿Entendí, er, entiendes? “¿Cómo estás?” en Chile es ¿Cómo estai? La énfasis al final de la palabra y la ausencia de cambiar de raíz se parece a la forma gramatical del “vos”, que es la forma usada en vez de “tú” en mucho del cono sur, especialmente en Argentina. Por ejemplo, tenemos “tu comes” pero “vos comés”, y en Chile es una combinación de tu con vos, y un cambia que es únicamente chileno “tu comí”, aunque no sé cien por ciento el porque. Es semejante a la forma vosotros que se usa en España también, pero sin la “S” final.

Poh ni es tan difícil explicar ni entender. Viene de pues, pero mas corto, porque es Chile donde en cuanto pueda, se abrevia cualquier palabra. No se dice las “S” finales y se come las “D” y mas; dos = do’, cansada = cansá, etc. Se adjunta poh al final de cualquier palabra, frase u oración para darle mas énfasis o decir que algo sea evidente. En Estados Unidos, mucha gente joven usa el “dude” así. “Sí, poh” (Yeah, dude), “No, poh” (Nah, dude) y más. “Ya, poh” es como “Ok. Vamos. Estamos listos.” o “Páralo. Me estás fastidiando.” Otra manera para decir este último es “Córtala!” (Cut it out!) ¿Y porque el pronombre del objeto directo es en forma feminina? Porque refiere a la huevada.

La huevada o la hue’a como se dice en Chile refiere a una situación o comportamiento malo, ridículo o fastidioso. Esta palabra es relacionada con huevon que es el sustantivo para un hombre – sea un amigo o un tonto idiota, depende como uno pronuncia la palabra. Huevona es obviamente su versión para una mujer. Huevon es tan común y se puede variar para ser casi todas las categorías morfosintácticas. Por los ñoños de palabras con interés en saber más sobre los chilenismos, echa una mirada al libro How to Survive in the Chilean Jungle, o ¡Venga a Chile a conocer!


More Peruvian Sandwich Goodness – D’leite on Bandera


Biking haphazardly around Santiago the other day, we stumbled upon a new place for Peruvian sandwich taste-tastic-ness called D’leite Sanguchería  y Juguería downtown at Bandera #684. We ordered an Ají de Gallina empanada, but they were out of empanadas (they’ve only been open for three weeks, so they may not have their ordering system down yet), which means I gotta go back. We split a Chicharron de Mariscos y Pescado (battered fried fish and shellfish sandwich) and a Pollo Deshilachado (the chicken is broiled and then shredded finely), both topped with shoestring french fries, sliced red onion, lettuce and tomato on a hamburger style bun. Fantastic! The sandwiches aren’t as gigantic as Donde Guido, but they are equally tasty. The sauces are served on the side and you can always get more if it’s not enough: ajo (garlic), rocotto (spicy red Peruvian chili pepper) and aceituna (olive). Pepe waited on us and is in charge in some way (manager/owner?) and very friendly. He brought us an additional super spicy sauce whose name escapes me. They serve a boatload of different, freshly made juices. I had a mix of chirimoya (an interesting fruit native to these parts), papaya and guanabana. Holy hot shit! is that a good combination. Pepe was extremely friendly and let us sample their Chicha Roja, an interesting non-alcoholic juice that tastes like Christmas – it’s made with nutmeg. If you go there a number of times they’ll give you a regular customer discount card for 20% off. This Peruvian juice/sandwich/broasted chicken/salad/hamburger/tamale/empanada restaurant is open daily from 8 AM to midnight. Telephone: 02 672 1660

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Camila Vallejo and Norm Titelman Receive the Letelier-Moffit Human Rights Award


Camila Vallejo and Norm Titelman, two student leaders in Chile, were in the US this week to receive the Letelier-Moffitt Human Rights Award, which is awarded by the Institute for Policy Studies. Education is highly privatized here, and extremely difficult to afford for the average person – hence the last nearly two years of student strikes. It seems the situation here has implications for the push toward privatization of the education system in the US. They were interviewed this week on Democracy Now! Here is part one and part two. They include some video clips of student/police clashes – a not-uncommon occurrence. Thoughts?

Student Strikes, Pacos and Brews


There are a slew of good beers, made in Chile, that are absolutely lip-smacking. Mestra used to be one of them, until they got popular and their quality went down the pisser. Feeling ever so inspired I sent them this note:

Funeral Dirge for Mestra, a formerly good beer that recently sold out:

Once upon a time you made me so glad.
But sadly, Mestra you now make me sad.
I noticed awhile back your barrels were slipping.
The bottles were fine, still happily sipping.
Today it happened the Scotch Ale went bad.
But no tears for me; another brand shall be had.
I anoint the earth with this poor brew of *”lupulus”,
Cursing those breweries that’ve become so unscrupulous.


and then walked my ass back to the store to return the beer. BTW, lupulus is Spanish for hops, and just rhymes so nicely with unscrupulous.

I figured I’d take advantage of the pre-student strike moment and see what was going on. On my way to the super, the streets were full of pissed off drivers – drivers who have known for over a week now that a march was scheduled for today. Santiago has plenty of trains and buses, taxis and colectivos (“shared” taxis the follow a fairly set route and costs about the same as the bus). My point here is that they’re plaintive car horn whining moves me none. Upon exiting, all the main roads were empty of cars and it felt blissfully like February (a month when everyone vacates the capital for vacation). Making my way through one park past fútbol players and roller-bladers I reached Parque Bustamante. A few students were gathered, but nothing had really started. Just the usual scene; Carabineros, or cops, AKA Pacos everywhere in riot gear that makes them look like Teenage Mutant Ninja Turtles, (which I recently found out is one of their nicknames), the Shell gas station covered over in protective plywood boards, random people with cameras like myself, and of course, vendors. Anywhere you go in this country, I promise you’ll find someone selling something that most people need. Soy burgers anyone? My favorite are the folks who sell halved lemons at the protests. The theory is that sucking on lemons prevents the worst effects of the tear gas. Tear gas blows by the way.

Anyhow, I think I’ll crack a beer open and wait awhile. Maybe head outside and watch the students and pacos (cops) clash or listen to the caserolazos (banging on pots and pans in the street is a form of protest that has been going on here for decades). The cops here have a bad reputation, I think maybe stemming from the dictatorship for most folk. They are considered by many to be stupid pawns of government. I have talked to many of them in the past, and it seems to me that their smart/stupid mix is like any population really. But I don’t have an emotional connection to them. Here are a few pics:


Vestido de Rojo


Chilling in a park a few years back during the World Cup, I wrote this for a magazine (don’t worry – their rights have long since expired). I’ll translate it and put it up in English, too.


Vestido de rojo, hay un solo hombre en esta parque, jugando fútbol con una chica y un chico. Estoy aquí tomando té y chocolate, sorprendida por el casi silencio de mi alrededores. Junto con un lápiz, estamos gozando la plaza si fuéramos solos. Algo que me imagino nunca volverá pasar en una ciudad donde es posible a estar pisoteado hasta el muerto en el tren metro. Al escuchar la brisa y nada más, parece que el fin del mundo ha llegado, pero sin la trauma esperada, y sin ningún aviso.

Una explosión abrupta de sonido me arranca al presente. Juega Chile contra Brasil en la Copa Mundial 2010, y el barniz de soledad se evapora como la última gota de pisco. ¿Fue un gol, o una protesta contra el árbitro? Dentro de cada edificio cuyas fachadas están cubiertas en vidrio que solo me refleja a mi, hay como 17 millones de chilenos unidos en un solo deseo. Victoria. La gente en los barrios altos correa Chi- Chi -Chi, -Le -Le -Le, con una reserva cultivada. En las poblaciones se escucha un grito más fuerte, bañado en cerveza barata nacional.

Antes de la violencia que sigue el partido como costumbre, estimulada por unos imbéciles, la energía común es contagiosa, incluso para una extranjera, a quien no le importa el fútbol. El sentimiento de unidad mundial promulgado por deportes me parece fructífero. Un efecto quizás no pretendido, pero útil igual. Poco después de tener una corazón llena de un amor fugaz para los deportes, me caigo en pensamientos de la gente en Sudáfrica; la gente común.

Hoy en día, este país tiene el ilustre honor de tener la disparidad de riqueza mas amplia entre los ricos y los pobres en todo el mundo. Miles de personas sin techo se habían mudados por el gobierno, para que tenga una mejor cara frente de los extranjeros en el mundial. Johannesburg gastó demasiada plata construyendo los estadios, cuyo resultado fue una disminución de su presupuesto, lo cual significa servicios reducidos para los ciudadanos con mas riesgos y menos recursos. Los obreros quienes construyeron los estadios ganan en una semana un 10% del precio de la entrada de un partido. Ellos pueden decir que participaron en su construcción. ¿Buena consolación?

Chile tiene una de las mejores economías del hemisferio oeste, y también sufre de una distribución horrenda de recursos y dinero. Para la mayoría, se puede comer suficiente, y el gobierno intenta construir casas para todos. Pero si ellos quieren guardar plata, viajar o asistir la universidad hay que esperar una beca o la pura suerte.

Me pregunto porque el hombre con los niños no están viendo el partido. El niño dice a él, “Tu juegas como Colo Colo, y yo estaré La U.” (dos equipos en Santiago bien conocidos y amados). ¿Está nervioso? ¿Apostó su casa por si acaso?

En el país donde nací, el Día de Independencia se está acercando. Es el segundo para mi viviendo en Chile. Los extranjeros de los EEUU acá se juntan y celebran, y me hace sentir algo de patriotismo. Amo a mi país y a su gente, como amo a todo el mundo. El pensamiento empieza evaporar, como mi sentimiento de fútbol. Me parece ilusión. Siento igualmente aceptada y desilusionada allá que acá. ¿Qué significa ser Estadounidense, Chileno, Sudafricano? ¿Quién decide? La brecha entre las clases de cada uno de estos países quizás sea mas grande que las diferencias entre regiones. La noción de nacionalismo le da una luz al tema, pero es una luz de circo, tramposa.

La gente aquí me pregunta, “¿Eres chilena?” “No” digo yo. “¿Española….Alemana….Francesa?” “No, no y no. Estadounidense.” A veces, me responden con algo como “Estudiaba un par de meses en local equis. ¡Me gustó!” Muchas veces, especialmente las personas que nunca han ido, me dicen un simple, “O,” y me echan un mirada que no siempre puedo decodificar. ¿Ya entiendes quien soy dentro de los 350 millones de mis compatriotas? ¿Mi vida e historia tan simple y a pleno vista? Entonces, hágame saber quien soy yo por favo

Decido que el hombre en rojo en esta plaza tranquila sumergida en sol espera un fracaso enfrentando Brasil, y no quiere ser testigo a la destrucción. Los 90 minutos terminaron con un triunfo brasileño. La gente empieza salir por la calle, los niños con caras pintadas con el azul, blanco y rojo de la bandera chilena, pero nadie toca el timbre del auto como antes. No hay gritos. Las micros llenan, y se van con un cansancio. El período extraño de quietud finaliza, y Santiago regresa a lo cotidiano. ¡Viva Chile! Que se vivan a todos.

Feliz 18 in Yungay, Chile!


A few weeks ago, Chile celebrated another dieciocho de septiembre, or Independence Day. It was my fourth here, and each year I’ve gone somewhere new. Just to clarify, Chilenos aren’t particularly patriotic any more than any other country. The party though – that’s some serious biz-nass! It landed on a Tuesday this year, which is perfect for what’s known as a “sandwich”. If there is a mid-week holiday the prior or following weekend gets to be extra long. Most people began  to celebrate on the 14th or 15th at the office/factory/plant what have you. By Friday night the fondas start (more on that in a bit). Monday and Tuesday were legal holidays, so most people didn’t have to work. Wednesday is taken as a free day to recover from a likely hangover. Hell, by that point why work Thursday or Friday? Then you got another weekend, so all told this year’s festivities were about ten days.

This meant that we took ourselves a little trip. A friend whose family lives in the country invited us to his house. So ten of us packed up and traipsed down to Yungay. It’s a small town surrounded by all kindsa campo. They live next to a clean, wide flowing river. The house is really a big room with an old school wood-burning stove in the middle. They lived nearer to the beach, but when they lost their home in the 2010 earthquake they set up in Yungay. There is no hot water or electricity, but they have one solar panel on the roof to charge cell phones. Due to a six hour traffic jam leaving Santiago (28 km) we didn’t arrive until 1 AM the following day, but our friend’s parents welcomed us at that hour anyhow. The next morning the four year old and her seven year old cousin, both verbally years beyond their physical selves gave me a grand tour: the seven dogs, countless cats and chickens, two big pigs – she said they’re too lazy to bother to name – and the mama cow with her one day old calf. They also explained about all the plants growing and the neighboring towns. Catalina beamed with an innate confidence when I thanked her for her wonderfully presented tour.

A fonda is a big open air party with live or recorded music. There are old and young, drunk and sober and a whole lot of dancing. We shook our butts all night long on the nights we didn’t have a little campfire instead. There is always chicha, a fermented beverage made from apples or grapes, terremotos (earthquake) which is a typical drink made of a special type of wine with fernet and pineapple ice cream, beer and of course all manner of baked empanada and grilled meat products. I haven’t danced that much in awhile. Now that I’ve been in Chile for awhile, I recognize much of the cueca, cumbia, reggaeton etc. Cueca is a national music style with a dance that goes with it. The two partners hold hankies and stomp around with cowboy boots and outfits to match. It’s a courtship representation. Huasos abound and the little boy with their cowboy suits and girls in the colorful dresses are absolutely the cutest. I prefer to spend 18 outside of Santiago. It’s more fun, authentic feeling and way, way cheaper. My last night out dancing I spent ten dollars on myself and a friend to eat and drink for seven ish hours. That’s just nuts.

There is one more Fonda I’d like to check out in Santiago though. It’s called the “Yein Fonda”. Yein, because that’s how Chileans pronounce Jane. Yes, it’s named after Jane Fonda just because they get a kick out of the fact that her name is the same as the party house. She was invited one year to her namesake fonda – and she showed up I am told. In general, the names of the fondas are all hilarious, as Chileans are always cracking jokes about everything. It’s almost a national pastime.

Happy spring in the southern hemisphere! I’ll put some photos up here right quick.